Cómo funciona el sello de edificios verdes de Singapur, qué cambia con la versión 7 y cómo se ganan su sitio los productos de construcción en un proyecto Green Mark.
Construcción sostenible Por Smartcity Projects · Singapur · 12 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

En Singapur, un edificio verde no es un eslogan en un folleto. Es una puntuación que revisa la Building and Construction Authority (BCA), y que decide cómo se diseña un proyecto, qué sistemas lleva y qué materiales entran en el pliego.
Esa puntuación es Green Mark. En este artículo explicamos de dónde viene, cómo funciona y por qué importa a cualquiera que suministre productos al sector de la construcción de Singapur.
El objetivo 80-80-80 detrás de cada proyecto
Green Mark es la herramienta del Singapore Green Building Masterplan, que fija tres objetivos nacionales para 2030:
| Objetivo para 2030 | Avance (BCA, 2026) |
|---|---|
| 80% de los edificios, por superficie construida, con certificación verde | 66% |
| 80% de las nuevas promociones con estándar Super Low Energy | 33% |
| 80% de mejora de eficiencia energética en los mejores edificios, respecto a 2005 | 72% |
Dos tercios de la superficie construida de Singapur ya son verdes, y el objetivo son cuatro quintos en 2030. La distancia en los nuevos edificios Super Low Energy es mayor, así que el listón para los proyectos nuevos seguirá subiendo. Puedes leer más sobre el contexto en Smart cities: el modelo de Singapur.
Cómo puntúa Green Mark un edificio
Con el sistema actual, Green Mark 2021, los edificios se clasifican según cuánta energía ahorran y cómo cumplen otros criterios ambientales:
| Nivel | Rendimiento energético |
|---|---|
| GoldPLUS | Más del 50% de ahorro energético |
| Platinum | Más del 55% de ahorro energético |
| Super Low Energy (SLE) | Al menos un 60% de ahorro energético |
| Zero Energy (ZE) | El 100% de la demanda compensada con renovables |
| Positive Energy (PE) | Al menos el 115% de la demanda generada en el propio edificio |
El 2 de septiembre de 2026, la BCA presentó la versión 7 de Green Mark. Los cambios principales:
- Una vía nueva centrada solo en el rendimiento energético, pensada para facilitar la certificación de edificios existentes.
- Un nivel nuevo, SLE70, para edificios que ahorran al menos un 70% de energía.
- Un marco actualizado de carbono en todo el ciclo de vida (whole life carbon): el carbono del edificio durante toda su vida, materiales incluidos.
- Reconocimiento de tecnologías de refrigeración alternativas y certificación conjunta de carteras de edificios similares.
- Validez de hasta cinco años, en lugar de tres, para los edificios que mantengan sus objetivos energéticos.
Green Mark 2021 sigue vigente durante la transición: se admiten solicitudes nuevas hasta el 1 de abril de 2027, y los proyectos en curso deben terminarse antes del 31 de diciembre de 2027.
Dónde se ganan su sitio los materiales
Green Mark certifica edificios. Los productos tienen su propio sello: Singapore Green Building Product (SGBP), que gestiona el Singapore Green Building Council (SGBC).
SGBP califica los productos de uno a cuatro ticks, siendo cuatro la nota más alta. Los productos certificados pueden sumar a la puntuación Green Mark del edificio, y una calificación más alta obtiene más reconocimiento. Cuántos puntos aporta de verdad un producto depende del criterio en el que entra, del tipo de edificio y de la documentación presentada. No hay un número fijo de puntos por tick.
Según la familia de producto, SGBP valora emisiones, eficiencia de recursos, prestaciones, composición y, cada vez más, el carbono incorporado. Y los criterios no están quietos: solo en 2025 y 2026, el SGBC ha revisado los requisitos del hormigón preparado y prefabricado, pinturas, acero, cables, iluminación LED, paneles solares, ascensores y escaleras mecánicas.
El arquitecto o el consultor Green Mark consulta el directorio del SGBC. Si un producto no está ahí, es mucho más difícil que entre en el pliego.
Qué significa para los fabricantes europeos
Muchos fabricantes europeos ya tienen lo que Green Mark premia: declaraciones ambientales de producto, contenido reciclado, fórmulas de bajas emisiones, datos de carbono incorporado. Con la versión 7 dando más peso al carbono en todo el ciclo de vida, es una ventaja real.
Pero un sello europeo no cuenta por sí solo. Que un producto entre en el directorio del SGBC exige ensayos independientes, una revisión técnica y documentación en el formato que esperan los consultores locales.
La diferencia suele estar en los detalles: saber a qué criterio contribuye un producto, presentar las pruebas en el formato que esperan los consultores locales y estar al día cuando cambian los criterios. Ese trabajo previo es el que convierte un buen producto europeo en uno que se especifica en Singapur.
En resumen
Green Mark es la forma en que Singapur convierte sus objetivos climáticos en edificios. Para los fabricantes, también es una puerta: quienes la entienden, y están en el directorio cuando se redacta el pliego, son los que acaban en obra.





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