Singapur vuelve al primer puesto del IMD World Competitiveness Ranking. Qué lo ha impulsado, qué ha flojeado y qué significa para las empresas que miran a Asia.
Entrada al mercado Por Smartcity Projects · Singapur · 13 de octubre de 2026 · 4 min de lectura

El 18 de junio de 2026, el IMD publicó su World Competitiveness Ranking anual, y Singapur vuelve a encabezar las 70 economías que analiza. En 2025 había caído al segundo puesto, por detrás de Suiza, después de liderar la tabla en 2024.
Qué mide el ranking
El IMD combina 172 indicadores estadísticos con 92 preguntas de encuesta. Los resultados se agrupan en cuatro factores: rendimiento económico, eficiencia del gobierno, eficiencia empresarial e infraestructura. Parte de la nota sale de datos objetivos y parte de lo que opinan los directivos sobre hacer negocios en cada economía.
Qué ha devuelto a Singapur al primer puesto
El factor decisivo ha sido la eficiencia empresarial, donde Singapur sube siete puestos hasta el primero del mundo. Los demás factores se han movido menos:
- Eficiencia del gobierno: sin cambios, en tercer lugar.
- Infraestructura: sube un puesto, hasta el quinto.
- Rendimiento económico: baja dos puestos, hasta el tercero.
Es decir, la vuelta a la cima se debe más a un factor que a una mejora general. El IMD lo resumió diciendo que el ascenso de Singapur «pone de relieve la rapidez con que las economías ágiles pueden recuperar impulso».
Otra forma de competitividad
El mensaje general del IMD este año es que la competitividad ya no depende sobre todo del coste, la escala o incluso la innovación, sino de la credibilidad institucional: reglas previsibles, compromisos que se cumplen y un Estado capaz de ejecutar. Cuanto más fragmentada está la economía mundial, más cuentan esas cualidades.
El resto de los cinco primeros refleja el mismo cambio. Hong Kong sube al segundo puesto, Suiza cae al tercero tras un fuerte descenso de la inversión directa, Taiwán avanza dos puestos hasta el cuarto y los Emiratos Árabes Unidos se mantienen en el quinto. Para las economías europeas del top 10, el IMD habla de un deslizamiento gradual, con costes altos y cargas fiscales que pesan en países como Dinamarca y Suecia.
Qué significa para las empresas extranjeras
Esta es nuestra lectura, no la del IMD. Para una empresa que estudia Asia, un entorno institucional estable y creíble es una ventaja real: los contratos se cumplen, las reglas son claras y las decisiones, previsibles. Es parte de por qué Singapur se elige tan a menudo como primera base en la región.
Pero un ranking mide una economía, no la dificultad de entrar en un mercado concreto. Estar en lo más alto no facilita encontrar el distribuidor adecuado, entender cómo deciden los compradores públicos ni elegir el momento del lanzamiento.
El primer puesto es una foto fija: Singapur fue primero en 2024, segundo en 2025 y de nuevo primero en 2026. La pregunta útil para una empresa no es quién va primero, sino qué hace bien esta economía y si eso encaja con lo que necesita su producto.
Fuentes: Singapore Economic Development Board, «Singapore reclaims top spot in IMD World Competitiveness Ranking as business efficiency improves» y «Economies with strong institutions lead the 2026 IMD World Competitiveness Ranking» (18 de junio de 2026), en inglés.





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